Todo el mundo es consultor

consultoria

Hoy en día, cualquiera puede ser cualquier cosa, y sobre todo “opinador”.

Se ve en la tele, un tertuliano de la tele igual opina de el último cotilleo de la prensa rosa, que de la última decisión del Banco Europeo, pasando por la beatificación del Papa y por el n-ésimo “madrí-barsa”.

Y lo malo de esto es que no se queda ahí, si no que este modelo está llegando a las empresas.

Yo mismo trabajo como consultor, mi figura es de responsable IT para varias empresas, a las cuales les ayudo a decidir sobre sistemas de información, hardware, estructuras de comunicaciones (voz y datos) , etc. y luego busco una empresa externa que realice la implantación en el caso de que la empresa o yo mismo dispongamos de los recursos necesarios.

Hace unos meses se decidió desarrollar un proyecto de Inteligencia Empresarial, o como se suele decir para que quede más chulo, Business Intelligence, para lo cual se buscó una empresa que nos proveyera de la herramienta escogida finalmente.

Esta empresa nos presupuestó la personalización de la herramienta, nos vendió las licencias a través de otra empresa y nos asignó un gestor de proyecto, hasta aquí más o menos bien.

En un principio el gestor de proyecto asignado, hablando con él me decía que era muy difícil este proyecto, que costaba mucho el diseño… en fin en principio pensé que era normal que se quejara para darle mas importancia a lo que hacía, así que golpecito en la espalda y hala, hala…., hala, hala….

Mientras estaba trabajando en el proyecto, me puse al lado de él para ver si iba aprendiendo y ya me empecé a dar cuenta de que el diseño de la estructura no era del todo bueno y que la escalabilidad iba a ser nula (un requisito indispensable que pusimos fue el tema de la escalabilidad). Estaba construyendo una casa a base de “ladrillitos” como decía él y para construir cada “ladrillito” se tiraba varias horas.

Antes de presentar el proyecto y empecé  trabajar con él y a hacer pruebas y me di cuenta que no era lo que buscábamos, que no se parecía en nada a lo que habíamos pedido, así que viendo como funcionaba la herramienta, esta vez diseñé yo la estructura y al consultor le dejé la parte de programación (todavía andaba yo un poco flojo en eso) y en algo más de mes y medio se pudo presentar otra propuesta totalmente flexible y modulable (ya con un retraso importante)

Esto es para decir que aunque venga “el mayor experto en la materia” no hay nada como al principio, ver oir y aprender y fijarse en lo que “el experto hace” ya que muchas veces con poca experiencia y mucho sentido común se pueden hacer las cosas mejor.

Por cierto, la herramienta es QlikView, de la cual después de unos cuantos meses usándola, diseñando y retocando, me he convertido en un “experto en la materia”

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